X

Lo que siempre quisiste preguntarle a Google sobre el sexo

Todo lo que siempre quisiste preguntarle a Google sobre sexo

Las búsquedas de Google parecen revelar la verdad a este respecto: en realidad la gente tiene menos sexo del que dice tener.

La búsqueda más asociada a “matrimonio” es “asexual” (sexless), seguido de “infeliz”, “sin amor”, “sediento de sexo” y “sin sexo” (no sex). En búsquedas asociadas a “relación”, la falta de sexo aparece sólo detrás de “relación agresiva”.

Los lugares comunes son falsos: la cultura popular afirma que las mujeres siempre tienen pretextos para no tener sexo, pero Google parece desmentir esto. Aunque es difícil saber si la búsqueda es realizada por hombres o mujeres, existen más búsquedas sobre “mi novio no quiere tener sexo” que “mi novia…” en la misma situación. Hay 16 veces más quejas de un marido que no quiere tener sexo que de un marido que no quiere hablar.

 

Menos sexo, mayor ansiedad

Sumando diferentes tendencias, Seth arroja una cifra del número promedio de relaciones sexuales de los estadunidenses al año: 30 veces, o una vez cada 12 días. Esta cifra, a decir del investigador, puede deberse más a la neurosis masculina que a la femenina.

Las búsquedas “mi pene____” ensombrecen las búsquedas de todas las otras partes del cuerpo, incluyendo pulmones, hígado, pies, orejas, nariz, garganta y cerebro, combinadas. Los hombres buscan todo lo relacionado al tamaño de sus penes mucho más de lo que buscan cualquier otra cosa. Parece que una de las preguntas más buscadas en Google por los hombres es si el pene se vuelve más pequeño a medida que pasa el tiempo.

La ansiedad y preocupación masculina por el tamaño del pene no tiene correlato directo en las mujeres. Es decir, a las mujeres rara vez les preocupa el tamaño del pene de su pareja, a menos que sea MUY grande. Más del 40% de las búsquedas asociadas al dolor durante el sexo provienen de un pene demasiado grande. El top 5 de “____durante el sexo” se completa con “sangrar”, “orinar”, “llorar” y “pedorrearse”.

Sólo 1% de las búsquedas para cambiar el tamaño del pene buscan información sobre cómo hacerlo más pequeño.

Otra preocupación recurrente del hombre es la duración de los encuentros. Pero nuevamente la data arroja una correlación negativa: los hombres buscan cómo durar más, mientras las mujeres preguntan por qué los hombres no se vienen, además de cómo hacer que se vengan más rápido.

La vanidad masculina no es menor que la femenina, sólo está oculta en un closet más profundo: en búsquedas asociadas a belleza y fitness, Seth calcula que un 42% son hechas por hombres, 33% en “pérdida de peso”, y 39% en cirugías cosméticas. En las búsquedas tipo “how to” asociadas a “senos”, 20% pregunta por cómo deshacerse de los senos de hombre.

Las inseguridades de las mujeres no parecen compatibles con la idea que los hombres tienen de ellas, especialmente si son sus parejas. Aunque se realicen siete millones de búsquedas anuales sobre implantes de seno (procedimiento por el que 300,000 mujeres atraviesan en EU cada año), existe igual cantidad de búsquedas sobre cómo convencer a la esposa para que se opere los senos, y cómo convencerla de que no lo haga.

Aunque las búsquedas de porno de “grandes senos” ocupan el 12% del espectro de porno no-genérico, cerca de 3% especifica que quieren ver grandes senos naturales. Una búsqueda frecuente es “Amo los senos de mi novia”, aunque Seth no está seguro de qué es lo que se espera encontrar con esta búsqueda.

La vagina es un signo de interrogación

Mientras la preocupación de los hombres está centrada en el tamaño de los genitales, las mujeres se preguntan acerca de cientos de cosas acerca de ellas mismas. Las búsquedas a menudo se relacionan con aspectos de salud, pero también sobre técnicas de depilación, sobre cómo hacerla estrecha e incluso sobre cómo cambiar su sabor. Una de las búsquedas más comunes es sobre cómo mejorar su olor.

Los hombres buscan cosas sobre el olor de la vagina, pero sobre todo acerca de cómo decir algo sobre el olor de sus parejas sin ofenderlas… Otras búsquedas masculinas sobre el olor vaginal revelan inseguridades, como la forma de detectar olor a condón o de semen de otro hombre, buscando sorprender a sus parejas siendo infieles. Fuera de lo mencionado más arriba, las mujeres rara vez buscan cosas sobre el pene de sus novios/esposos.

La conclusión del estudio es que “de hecho, estamos tan ocupados juzgando nuestros propios cuerpos que queda poca energía restante para juzgar el de otras personas.” A manera de corolario esperanzador, podríamos agregar junto a Seth que “tal vez si nos preocupáramos menos por el sexo, tendríamos más.”