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Cómo saber si le encanta hacerte sexo oral

Como no esperar nada a cambio o hacerlo sin que se lo pidas.

No sabes si es un talento innato o mucha práctica. Tal vez se ha descargadoLick, la nueva aplicación para el móvil o tablet con ejercicios de lengua que les enseña. El caso es que parece que verdaderamente disfruta haciéndolo. Si es un verdadero amante del sexo oral contigo, estos son los signos:
 


 

1. Nunca tienes que pedirlo. Jamás

Lo hace sin que tengas que ser tú la que, poco a poco, se mueva insinuantemente bajo las sábanas mandando las indirectas. No lo hace solo porque sabe que a ti te encanta, sino porque a él también.

2. No le importa en absoluto si tardas un poco

Él no se queja por impaciencia, tampoco para y comienza a tener sexocontigo, o se cansa y luego vuelve al asunto. Él sabe que está ahí para llevar a cabo una misión, y no parará hasta terminarla.

3. No le debes nada

Sabes que cuando termine, el no esperará –per sé- que tu hagas lo mismo con él. Como disfruta haciéndolo, no espera una recompensa por ello. Cuando a ti te apetezca, será el momento.

4. A veces lo prefiere al sexo

Puede que te extrañe, pero hay veces que los hombres prefieren practicar sexo oral contigo por encima de hacerlo. Si ese es el caso, relájate y déjale disfrutar de vez en cuando.

5. Hay veces que incluso está dispuesto hacerlo cuando… no es el momento del mes adecuado

Aunque te diga que no le importa, preferimos que se quede parado y no parezca Edward Cullen en la saga crepúsculo tras un día de caza.
 

 

6. Lo hace mientras practicáis sexo

Tiene que ser complicado parar de hacerlo para bajar ahí abajo y hacerte disfrutar. Si lo hace en mitad del sexo, es porque verdaderamente le gusta.

7. Agradece tus comentarios de ayuda

Aunque, seamos sinceras, no tienes muchos, porque es verdaderamente bueno en ello. Ya sabes, algunos hombres entrenan en el gimnasio, otros estudian idiomas, y a otros les gusta verdaderamente practicar sexo oral.

8. Hay veces que le tienes que pedir que pare

Un orgasmo es suficiente, pero aun así él continua ahí abajo. Si casi le tienes que pedir que pare, no hay duda de que le gusta hacerlo (y mucho).