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El piojo, un invitado no deseado

Los niños con dermatitis atópica desarrollan una pediculosis más sintomática y con mayor riesgo de infección

Es probable que los piojos hayan sido los invitados no deseados de cualquier cabeza. Es posible, incluso, que lo hayan sido en más de una ocasión, y de dos. ¿Quién no ha sentido alguna vez la molesta sensación de picor que producen estos insectos cuando se instalan en el cabello? Para la mayoría este proceso no va más allá de unos días de tratamiento diario y, quizás, alguna que otra regañina de los padres, que año tras año tienen que escuchar la tradicional frase de ?¡tengo pijos!?. Una situación nada agradable, sobre todo teniendo en cuenta que aproximadamente un 27% de los padres con hijos que padecen pediculosis se acaban contagiando también. Pero existe un pequeño grupo de niños que sufren con mayor intensidad la presencia los piojos. Son los que presentan piel atópica. Y es que esta patología de base provoca importantes irritaciones que en ocasiones acaban en una infección.
 



Siempre se ha pensado que los piojos son un problema que se presenta de manera estacional, sobre todo durante la época escolar. Sin embargo, en los últimos años se ha visto que la incidencia se mantiene durante todo el año e incluso aumenta en verano, cuando ha finalizado el curso escolar. Por ello, si los niños van a ir de colonias durante esta época estival, Gabriela Bacchini, responsable médica de dermocosmética y biocidas de Ferrer, recomienda meter en la maleta un spray repelente como método de prevención, para prevenir el contagio de piojos. Los Pediculus humanus capitis, como se les conoce técnicamente, miden entre dos y tres milímetros y viven exclusivamente dentro de las cabezas humanas. Las hembras, a pesar de su corta vida como adultas, cerca de 15 días, ponen de 150 a 300 huevos. Se alimentan cada tres o cuatro horas de la sangre que extraen tras la picadura. Es justamente la saliva que emiten al succionar la que, por su condición irritante, provoca la sensación de picor en las personas. Para los niños con piel atópica la pediculosis es especialmente molesta. La sensibilidad de su piel, debido a que la barrera cutánea está muy desestructurada, les expone a un mayor riesgo de desarrollar infecciones. Además, apunta Bacchini, ?si los piojos ya pican de por sí, en un niño con piel atópica esta sensación se eleva al cuadrado?.

Los niños con atopia son más propensos a desarrollar una infestación sintomática (picor a nivel del cuero cabelludo o cuello). Ello provoca una reacción de hipersensibilidad a la saliva de los piojos. A su vez, esto produce una irritación a nivel local que puede extenderse a cara, orejas e incluso cuello. Si el picor es muy intenso el consecuente rascado del menor hace que se elimine la barrera cutánea que da lugar a una sobreinfección secundaria con exacerbación de la dermatitis. A todo esto hay que sumarle que, con frecuencia, los tratamientos pediculicidas resultan demasiado agresivos para estos niños y presentan reacciones adversas. Los productos con soluciones hidroalcohólicas, al ser aplicadas en un cuero cabelludo agredido previamente por el rascado, puede causar deshidratación y mayor irritación.


Existen diversas alternativas de tratamientos para combatir la pediculosis. La permetrina, está reconocida por la OMS como uno de los tratamientos más efectivos para tratarla. Ésta bloquea el sistema nervioso central del insecto, de forma que le provoca una parálisis y su posterior muerte. Sin embargo puede resultar demasiado agresiva para los niños atópicos. En los últimos años se ha incorporado la dimeticona, silicona no insecticida de alta eficacia que actúa inmovilizando y asfixiando al piojo. Son siliconas sintéticas sin capacidad biocida y, por tanto, no tienen ninguna capacidad tóxica para la persona. ?Los productos que además de dimeticona contienen avenantramida, componente inspirado en la avena y con marcado efecto calmante, están especialmente indicados para aquellos niños que tienen la piel atópica o muy sensible, ya que están libres de cualquier sustancia irritante?, asegura esta responsable médica. La avena se utiliza desde la Antigüedad por sus propiedades antiinflamatorias y antipruriginosas para tratar multitud de procesos dermatológicos. La loción debe aplicarse diariamente en bastante cantidad por todo el cabello y en seco. Es importante dejarlo reposar una media hora.