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¿La pasta te hace engordar?

Aquí está la verdad sobre el estudio que asegura que no.

La semana pasada, la ciencia les dio a los amantes de la pasta algo para regocijarse. Un nuevo estudio pareció negar la idea de que comer pasta te hace subir de peso.

Pero, ¿esto significa que te puedes atragantar con pasta ciegamente? Le dimos un vistazo minucioso.

En el estudio, en el que participaron más de 23 mil italianos, los investigadores encontraron que la gente que comió la mayor cantidad de pasta tuvo menor índice de masa corporal y mediciones de cintura más saludables, en comparación con la gente que comió menos.

Sin embargo, los resultados publicados en la revista Nature, solo se basaron en asociaciones que no necesariamente prueban algo.

De hecho, hay algunos detalles que vale la pena discutir antes de que comiences a comer spaghetti con albóndigas como si no hubiera un mañana.

 

 

Primero, sigue siendo una mala idea comer un plato entero de pasta.

No es un secreto que los europeos –incluyendo los italianos- tienden a comer porciones más pequeñas que los americanos.

De hecho, la porción promedio de pasta en el estudio fue de 3 onzas. Pero, en nuestro continente, lo normal es comer mucho más que eso en casa o en un restaurante.

El punto es que, la pasta no tiene nada engordante per se, siempre y cuando comas una porción normal. Pero la mayoría de la gente no lo hace.

Y si regularmente comes pasta de más en una sentada, puede que termines con un problema.

Así que tienes que familiarizarte con cómo se ve una porción de pasta responsable: Media taza es apenas la porción que cabría en la palma de tu mano, esa es la cantidad que debes comer.

Pero también importa con qué la comas.

En el estudio, los comedores de pasta delgados no se la pasaban comiendo macarrones con queso o fetuccini Alfredo.

En vez de eso, se apegaron a una dieta mediterránea –la cual incluye muchas frutas y verduras, granos enteros, frijoles, nueces, semillas y pescado, y solo un poco de lácteos y carne.

En otras palabras, aún comiendo de vez en cuando pasta hecha con harinas refinadas, el resto de sus alimentos –y de su dieta en general- consistieron en comida nutritiva, no chatarra.

 

 

¿LA LECCIÓN?

Come tu spaghetti con muchos vegetales y fuentes de proteína sin grasa y una pizca de queso o mantequilla –no al revés.

Esto no solo evitará que tu plato tenga muchas calorías, sino que la fibra y proteínas extra harán que tus fideos sean más llenadores.

Ahora que sabes prepararlos bien, ve y cómelos.