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Las invencibles cucarachas

Si las cucarachas pudieran hablar, podrían contar la historia de la Tierra: aparecieron hace 400 millones de años, caminaron por las patas de los dinosaurios, son más resistentes que un tiburón y sobrevivieron a las hecatombes nucleares.

El cuerpo de las cucarachas está cubierto de sensores que les permiten advertir los peligros y, por tanto, huir y esconderse entre las sombras

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No les gusta la luz, y por ello habitan en sitios muy oscuros y poco ventilados, como armarios y guardarropas, y debajo de camas y fregaderos.

Se calcula que sobre el planeta hay 3.500 especies de cucarachas, de las cuales solo un pequeño número (entre cinco y siete) viven en los domicilios y edificios; el resto habita en los bosques.

Cumplen una función positiva para el medio pues ayudan en la descomposición del material orgánico y forman parte de la cadena alimentaria, ya que existen otros animales que se alimentan de ellas.

Son indicadores de contaminación. Rondan por basureros, desagües y tanques sépticos, y, si sienten hambre, se acercan a la cocina o donde está la comida.

Se las liga con la transmisión de un sinnúmero de enfermedades (como el cólera y otras diarreas) causadas por microorganismos que están en la materia fecal.